Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Ex Oriente Lux

Viernes, 07 de abril de 2006

Una decisión


El día pasado, mientras descansaba peor que mejor de una incómoda jornada, decidí dar término a una incertidumbre, o mejor dicho a una indecisión tomando la contraria, es decir: haciendo algo que diera por finalizada esa zozobra en la que me estaba moviendo durante un tiempo.

No sé porqué, pero en ese momento me vino a la cabeza un antiguo grabado –lo he buscado por la red para acompañar este texto, pero no he sido capaz de encontrarlo-, en el que se representa a un peregrino caminando apoyado en su bastón, mientras muestra en su mano derecha extendida y abierta un par de dados.

Sin duda este peregrino se encuentra ante una encrucijada y debe decidir que camino seguir. Como no le corresponde a él tomar esa decisión, lo somete “al juicio de Dios”, que le dará a conocer a través de esos dados cual es su voluntad. Fácil, rápido y sencillo -muy limpio, que diría un amigo-, y te ahorras el costoso peso de la responsabilidad…

Pero no, nos engañemos, incluso afrontando las situaciones y tomando una decisión, estamos en cierta manera jugando con el azar, dejándonos llevar por las corrientes internas del devenir, posando en sus manos el libro de nuestro futuro.

Para los que no creemos en el destino ni en los augures, este abandono es como un salto al vacío que debemos asumir con todas sus consecuencias, y en la medida en que probamos su resultado, ampliamos o reducimos nuestros mapas vitales con nuevos derroteros.

En cierto modo sabemos, por las enseñanzas de aquellos viejos juegos de mesa, que lanzar los dados no supone siempre avanzar sino que, en ocasiones, su veredicto nos empuja al abandono del juego o a marchar hacia atrás.

Pero su empleo requiere de un proceso que parece casi un ritual, en el que la tensión acumulada en la mano según se van agitando los dados, debe contenerse durante un tiempo muy preciso; hasta que el calor vuelva la palma insensible y los cubos estén preparados para ser lanzados sobre el suelo. Tiene algo de balsámico en la medida en la que nos evita tomar decisiones, preocuparnos por las diferentes consecuencias que puedan darse, y solo debemos atenernos a lo que digan esas superficies lisas que miran al cielo.

Cada vez que estamos tomando una decisión, lanzamos los dados al aire y nuestros anhelos, preocupaciones y más profundos deseos vuelan con ellos, como queriendo arrancar al viento un susurro que conjure lejos de nosotros cualquier sombra de inseguridad.

Por: Charles de Batz | General | Comentarios (9) | Referencias (0)

Comentarios

Preciosa reflexión Batz, aunque me ha parecido un poco drástico eso de "en ocasiones, su veredicto nos empuja al abandono del juego". Yo me inclinaría más por volver a lanzar los dados o cambiar de juego si el resultado no te satisface.

Un saludo ;-)

Jafatron | 07-04-2006 16:54:12

Genial el post, sobre todo para los que vivimos en la incertidumbre diaria y examinamos el terreno donde se mueven nuestras posibilidades una y otra vez, como si las probabilidades de acertar aumentaran al mismo ritmo que nuestra indecisión, sin saber si lo acertado tendrá como fruto lo que deseamos, o lo que es peor, sin saber a veces que deseamos. Asi que no debemos de olvidarnos que el azar es un juego de dados, lingüísticamente, ya que esta palabra proviene del árabe az-zahr, que significa "juego de dados", derivado a su vez de zahr, la flor del naranjo (el azahar), que estaba representada en una de las caras de los dados árabes.
En cualquier caso que el juego continue y la decisión te lleve a buen puerto.
Buen fin de semana.

ladydark | 07-04-2006 20:12:49

hola charles, yo siempre he estado un poco en contra de los juegos de azar, asi que no creo en ellos.
lo mejor es que cada uno tomemos nuestra decisión, pero la acertada, no la que salga por tirar unos dados.

un saludo

eltrastillo | 08-04-2006 10:42:10


Jafatron: por supuesto que si puede parecer drástico lo que digo ahí, pero ten en cuenta que en el post hablo -o por lo menos lo intento- de lo que supone tomar determinadas decisiones, cuando el hacerlo nos vincula indefectiblemente con su resultado y no hay vuelta atrás; vamos, que no hay posibilidad de volver tirar los dados, y el cambiar de juego es uno de los riesgos a los que te enfrentas, como cuando se cambia cualquier elemento fundamental de nuestras vidas. Todos nos enfrentamos con más o menos frecuencia a circunstancias como ésta, y en el post he querido reflejar un poco ese momento.

Ladydark, gracias a ti tambien por tus palabras y sobre todo, por el comentario tan interesante que haces. Te confieso que desconocía totalmente la etimología de la palabra azar en relación con la flor de naranjo tal y como tu la describes... Te agradezco de verdad esa interesantísima aportación que da que pensar sobre su porqué, e incluso incentiva la imaginación con nuevas imágenes y plateamientos... Un verdero placer leer tu comentario, gracias.

Trasti, yo tampoco gusto de los juegos de azar, la verdad, pero como habrás podido observar lo empleo como una metáfora de lo que supone tomar determinadas decisiones. Por supuesto que lo mejor es tomar la decisión acertada, y del intentar hacerlo es de lo que hablo en mi post.

Gracias a los tres y un saludo

Charles de Batz | 08-04-2006 22:14:00

Esta bitacora está cada día más bonita, tanto por fuera como por dentro.

De decisiones va el titulo de mi blog, y de esa forma, con una moneda decidí crearlo. Asi que: no me responsabilizo de los daños mentales que pueda causar :P

Besos

Medea | 08-04-2006 22:25:28

Cuando todos los caminos son viables (cuando ninguno ofrece seguridad), lo mejor son los dados.. te evitas la reflexión, que a veces solo sirve de carga extra, y aprovechas par descansar los dos o tres segundos eternos que se tardan las caras en mostrarse.

El riesgo siempre existe.. y a veces vale la pena!

Un gran beso!

Sol.. | 09-04-2006 10:26:31

Cada vez que hay que tomar una decisión nos vemos un poco así: solos e indecisos...
Bonita forma de exponerlo
Suerte en lo que sea
salu2

zubi | 09-04-2006 13:58:07

Hasta la desicion de lanzar o no los dados finalmente es una opcion que tomamos, la vida es eso un riesgo constante lo que cambia es la actitud con la que asumimos los retos que se nos presenta.
Exclente reflexion como siempre atrapan tus textos tan bien escritos
BESO DECIDIDO

GUADALUPE | 10-04-2006 06:07:59


Medea, muchísimas gracias por tus palabras, ellas me animan a seguir adelante con ésta bitácora.

En cierta manera tu adelantas en tu bitácora lo que yo digo en éste post, tanto en su título como en la exposición de motivos, así que es de justicia reconocer que estoy en deuda con ello.

Los caminos del azar son inescrutables ;-)

Sol tienes todo la razón: el dejar en manos del azar una decisión nos libera de la carga que supone el tomarla por un@ mism@; pero, ¿coincidiríamos con el azar si decidiéramos según nuestros propios criterios?. That`s the question...

Zubi: solos e indecisos; es increible la capacidad de síntesis que demuestras tener para definir como se puede sentir uno ante la necesidad de tomar una grave decisión. !Chapeau!

Guadalupe: tienes razón, hasta para echar los dados se supone que hemos tenido que haber tomado una decisión. Así de retorcidamente sencilla es la cosa. Por supuesto que es importante la actitud con la que te enfrentas a ello, a eso se le suele llamar responsabilidad.

Gracias a todos

Salud y Fraternidad

Charles de Batz | 10-04-2006 11:26:22

Comentar


Recordar datos

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009