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Jueves, 02 de marzo de 2006
(Aclaración. Todo lo que a continuación relato y expongo -tanto textos como fotografías-, es el fruto de la investigación y el trabajo de diferentes personas a lo largo de muchos años y que yo, únicamente, he transcrito, copiado o resumido. Al final del texto indicaré cuales son).
Hay ocasiones en las que por un antojo del destino, o porque éste quiere vengar alguna burla de la que se ha sentido objeto, da en devolver una simple locura, un juego de azar o un acto inconsciente, con la más sórdida de las respuestas, más allá de lo que se pudiera esperar.
Algo así le ocurrió al que parece ser el protagonista de la fotografía más emblemática de la Guerra Civil Española (1936-39) y una de las obras cumbres del fotoperiodismo bélico: me refiero, claro está al “miliciano caído” inmortalizado en la famosa fotografía de Robert Capa.
Durante muchos años, esta fotografía ha sido motivo de debate entre quienes piensan que se trata de una imagen real y los que ven en ella uno de tantos montajes que se han dado en el periodismo gráfico.
En lo que parece que sí se ha llegado a un acuerdo es en la identidad del miliciano en cuestión, en parte gracias al trabajo de Mario Brotons, antiguo amigo del protagonista. El hombre de la foto se llamaba Federico Borrel, aunque todos le conocían por el apodo de “Taino”. Era un joven trabajador textil alcoyano, militante de izquierdas, que se alistó voluntario en el ejército republicano cuando estalló la guerra. Por aquél entonces, tenía alrededor de 24 años, estaba prometido y, según cuentan los que le conocieron, tenía una magnífica voz que, si hubiera tenido la oportunidad, le hubiera llevado a ser un gran tenor.
Aquél mes de septiembre de 1936, a Taino le tocó en suerte, o mejor dicho en desgracia, defender junto con otros milicianos las posiciones de Cerro Murriano, en el frente cordobés. Allá fue donde su destino se cruzó con el de un fotógrafo húngaro que se hacía llamar Robert Capa, y que se presentó en aquél lugar para hacer un reportaje fotográfico sobre las milicias en el frente. Poco imaginaba ninguno de los dos que de aquel encuentro iba a surgir la que sería una de las fotografías periodísticas más importantes de la historia.
Durante su estancia en Cerro Murriano, Robert Capa realizó diferentes fotografías a los milicianos, de las cuales han llegado hasta nosotros 6 que parecen estar hechas como si se tratara de una escena seriada: un grupo de milicianos –entre los que está Taino- alzan sus fusiles con gesto de alegría, como si se tratara de una victoria; varias en las que aparentemente se está desarrollando una acción de guerra: saltando una trinchera y apuntando desde una posición; por último, volvemos a nuestra fotografía, las imágenes de milicianos cayendo alcanzados por disparos enemigos…
A la vista del trabajo que Capa efectuó en aquella jornada, el profesor Demetrio E. Brisset señala que esta secuencia de fotografías está caracterizada por la teatralidad con la que los protagonistas se presentan ante la cámara; lo cuidado de los encuadres, que parecen mostrar poca preocupación por parte del fotógrafo en ser abatido por disparos enemigos; y la tan poco probable casualidad de que los dos milicianos que son fotografiados al caer abatidos, lo hagan en el mismo lugar y casi del mismo modo.
La fotografía del miliciano caído fue publicada por primera vez en la revista VU el 23 de septiembre de 1936, es decir poco después de ser tomada, y está acompañada de otras del mismo autor entre las que se encuentra, bajo la que nos ocupa, la otra imagen que tomo de un miliciano cayendo abatido, y que ha levantado más de una sospecha entre quienes han estudiado el tema. Vamos a verlas:

(Vu, 23 de septiembre de 1936)
Si uno se fija atentamente, verá que la fotografía de la caída de Taino y la que está bajo ella han sido tomadas justo en el mismo lugar; el fondo es claramente idéntico y curiosamente las sombras se dirigen en la misma dirección, como si se hubieran realizado casi una detrás de otra.
De hecho, cuando fue localizado el lugar exacto donde se tomaron, se estableció que por la orientación del sol y las sombras, estas fotografías tuvieron que realizarse por la mañana, en contradicción con el hecho de que el ataque franquista desde Córdoba al que se atribuía las escenas bélicas de las fotografías, tuvo lugar por la tarde.
Es más, superponiendo las dos imágenes, el investigador Luca Pagni demostró en 2002 que los personajes se encontraban curiosamente en idéntico espacio.

Entonces, ¿es real la fotografía o es un montaje?. Pienso que eso importa más bien poco a efectos simbólicos, es decir, desde el momento en que ha sido universalmente considerada la representación del dolor, sacrificio y la entrega del pueblo en defensa de su libertad. Es también un icono del antibelicismo, y como tal no pierde ningún valor, como no lo pierde una película, un libro, un cuadro o cualquier representación artística.
Y entonces, si todo fuera un montaje ¿qué fue de Taino? : como decía al principio es patrimonio del destino jugarnos malas pasadas, o devolvernos con cierto tenebrismo aquellas bromas que hacemos simulando estar en sus manos.
Si hacemos caso a la hipótesis de la falsificación, Taino pasó aquella mañana de septiembre junto con sus compañeros, posando para el fotógrafo húngaro, mientras aguardaban acontecimientos. Pudieron disfrutar de una mañana tranquila, hasta que por la tarde sufrieron el ataque de los franquistas desde Córdoba.
Miguel Pascual, que intentó dar con una pista fiable de Taino, encontró en un archivo de Alcoy una carta escrita en 1937 por un testigo ocular del suceso, en la que manifestaba haber visto como aquella misma tarde de septiembre del año 36 Taino murió alcanzado por una bala, "mientras se ocultaba tras un árbol".
Aquél día, Federico Borrel murió dos veces.
Para escribir esto, me he basado en la información que he obtenido en:
- Diario “El Mundo”, 8 de septiembre de 1996.
-Brisset Martin, Demetrio E. "Fotografía, muerte y símbolo. Aproximación desde la antropología visual". Gazeta de Antropología nº 21. 2005.
- Hidalgo Duque, Patricio et al. "La foto de Robert Capa".
Por: Charles de Batz | General | Comentarios (7) | Referencias (0)
Estupenda labor recopilatoria y de exposición.
Y lo más importante... que nunca vuelva a haber motivo para fotografías como ésta...
Un beso
almena | 02-03-2006 12:10:24
Curiosa la historia del miliciano... conozco la foto pero de lo que cuentas no sabía nada. Como dice aquí arriba almena, que no haya motivo para volver a fotografiar algo de esto.
salu2
zubi | 02-03-2006 13:50:34
Duna | 02-03-2006 16:31:34
Muy interesante el recuento que haces de este episodio. Yo, sinceramente, no conocía la foto, pero ahora, tengo una perspectiva más amplia de este símbolo de la guerra civil...
Siempre es un placer pasar por acá, amigo!
Saludos,
Raúl | 02-03-2006 19:16:10
Vaya.. me descubres una historia un tanto desconocida, y muy interesante. Pues estoy de acuerdo, que mas da si fue montaje, lo importante es el mensaje que desea transmitir, y eso lo ha conseguido. Si es falsa igualmente sigue representando millones de verdaderas historias..
Buenas noches Charles.. (espero no soñar con la guerra :P)
:)
Medea | 03-03-2006 00:50:53
Charles no conocía tu blog, gracias por pasarte por mi rincón y darme la oportunidad de descubrirte. Me ha encantado tu post, como bien dices creo que hay ciertas cosas que pasan a ser secundarias en según qué circunstancias. Si la foto es "un posado" para mí no pierde ni un ápice de su valor histórico.
Un saludo, espero pasarme amenudo por aquí. :)
Nere | 03-03-2006 11:31:56
interesante blog, interesante principio, interesante historia, me quedo un poquito más por aquí ...
besos
esencia | 09-04-2006 11:03:40
